
La historia de una
familia italiana
la nostra storia
Veinticinco años cocinando lo mismo, cada vez mejor.
Lo que aquí no se compraba
la paciencia de la salsa lentaGabriele llegó a Manabí sin restaurante y sin plan, pero con una forma de cocinar aprendida en casa: la salsa que tarda horas, la masa que reposa lo que tenga que reposar, la mesa en la que uno se sienta y no se quiere levantar. En el año 2000 abrió un comedor pequeño en las faldas del Cerro Montecristi. La gente subía por la vista. Volvía por la comida.
Hoy la trattoria la sigue llevando la familia. Las recetas no se tercerizaron, la pasta se sigue haciendo a mano cada mañana y el horno se sigue encendiendo a mano cada tarde.
La masa, cada tarde
De 2000 a hoy
El primer comedor
Un puñado de mesas, un horno y una vista que nadie esperaba.
La casa crece
Ladrillo, tejas y madera trabajada a mano. Los jardines, la piscina, la terraza.
La Capannina
Se abre la glorieta sobre pilotes. Desde entonces es donde ocurren las pedidas de mano.
Experiencias
Pizza parties, talleres de pasta, catas de vino. Cocinar se volvió algo para hacer juntos.
Frutti di mareSin atajos
fatto a mano- La pasta se amasa cada mañana. Ni un solo plato sale con pasta del día anterior.
- Las salsas se cocinan despacio, sin prisa y sin concentrados.
- La masa de pizza fermenta el tiempo que necesita, no el que conviene.
- La bodega se elige vino por vino, región por región, no por catálogo.
Cómo nace la trattoria
Ven a conocernos
ti aspettiamoLa mesa está puesta de jueves a sábado, de 12h00 a 21h30. Escríbenos y te guardamos un lugar.



